SERVVS SERVORVM DEI
Ad Perpetuam Memoriam Dei
Al Espíritu Santo le plació encomendar a la Sede Apostólica la tarea de velar por el orden, la dignidad y la santidad del culto divino, así como por la debida observancia de las obligaciones asumidas por quienes sirven al Pueblo de Dios. Por lo tanto, ejerciendo la responsabilidad de asegurar que el sagrado ministerio se cumpla con fidelidad, celo y diligencia, se hicieron necesarias MEDIDAS DISCIPLINARIAS ante las reiteradas deficiencias cometidas en la participación y observancia de las celebraciones de la Santa Misa con el Romano Pontífice, obligación esencial e irremplazable para todos los que desempeñan cargos y servicios en la vida de la Iglesia.
Considerando que dichas ausencias, sin justificación previa, causaron perjuicio pastoral, dificultades en la realización de la acción litúrgica y escándalo a los fieles que con razón esperan el ejemplo de quienes sirven en los altos ministerios, DETERMINAMOS y APLICAMOS una Advertencia Canónica pública, basada en la disciplina eclesiástica y el deber de observar el orden litúrgico. Esta advertencia tiene como objetivo corregir, instruir y restaurar la armonía necesaria para el correcto ejercicio del ministerio de los Eminentes Señores mencionados.
Por lo tanto, ADVERTENCIAMOS oficialmente al ministro antes mencionado:
Debido a estas ausencias a las celebraciones recientemente programadas, y en virtud de la autoridad apostólica que ejercemos, le ordenamos que presente, en un plazo improrrogable de 48 (cuarenta y ocho) horas , una CARTA FORMAL DE RETRACCIÓN , en formato PDF, explicando los motivos de dichas ausencias, expresando su sincero arrepentimiento y comprometiéndose a cumplir fielmente con sus obligaciones de ahora en adelante. Esta carta podrá borrar los puntos de ausencia justificados en ella. El incumplimiento de la mencionada carta dentro del plazo establecido podrá implicar la imposición de medidas disciplinarias más severas, según las necesidades pastorales y el discernimiento de esta Sede Apostólica.
En caso de tres ausencias injustificadas, se aplicará la suspensión del gobierno pastoral y el envío del individuo a misiones en el extranjero, lejos de su país de residencia.
Finalmente, instamos a que todo se lleve a cabo con un espíritu de humildad, obediencia y reconciliación, para que la disciplina y el testimonio cristiano se preserven siempre. Invocamos la protección de la Santísima Virgen María y pedimos al Espíritu Santo que ilumine y convierta los corazones, para que la comunión eclesial se mantenga intacta y el culto divino sea siempre digno del Señor.
