SERVVS SERVORVM DEI
Ad Perpetuam Memoriam Dei
Movidos por el Espíritu Santo Paráclito, vínculo de la unidad y fuente de la caridad perfecta, y conscientes del ministerio que Nos fue confiado por el propio Cristo al Bienaventurado Apóstol Pedro, de custodiar la comunión de la Iglesia y confirmar a los hermanos en la fe, volvemos Nuestra mirada pastoral a la dolorosa ruptura ocurrida en parte de la Iglesia hispanoamericana, particularmente en el territorio de México, donde se estableció, de modo ilegítimo, un estado de separación de la Sede Apostólica bajo el liderazgo de aquel que se intituló “Benedicto I”. Tal situación, mantenida fuera de la debida obediencia al Romano Pontífice, produjo una grave herida en el Cuerpo Místico de Cristo, generando confusión, escándalo y división entre los fieles. Sin embargo, la Iglesia, fiel al ejemplo de su divino Fundador, jamás deja de llamar a la reconciliación a aquellos que se han apartado, pues su misión es sanar, restaurar y reunir en la unidad a los hijos dispersos.
Por ello, tras prudente discernimiento y en uso de la suprema, plena e inmediata autoridad apostólica, DECLARAMOS y DECRETAMOS que queda abolido, extinguido y canónicamente inexistente el denominado cisma hispanoamericano, así como todas las estructuras, títulos, actos de gobierno y pretensiones de legitimidad eclesial de él derivados, los cuales carecen de valor jurídico y canónico a partir de la promulgación de la presente Constitución Apostólica.
DETERMINAMOS, además, que todos los fieles, comunidades y ministros anteriormente vinculados a dicha ruptura son acogidos nuevamente a la plena comunión de la Iglesia, siempre que profesen íntegramente la fe católica, reconozcan la primacía y autoridad del Romano Pontífice y asuman un sincero compromiso de obediencia y comunión eclesial. En cuanto a los cardenales, obispos y presbíteros involucrados, ESTABLECEMOS rehabilitados en las siguientes funciones, los señores:
- Exmo. Sr. Jonathan Andrés Cardeal Mesa
- Exmo. Sr. Nicolás Pérez Flores
- Rvmo. Sr. Daniel Sanches
- Rvmo. Sr. Cristofer Morín
- Rvmo. Sr. Cristian Corona
- Rvmo. Sr. Emmanuel
- Rvmo. Sr. Santiago Gómez
- Rvmo. Sr. Carlos Ventura
Tal rehabilitación debe considerarse desde ahora válida, con eventual restitución progresiva del ejercicio de los ministerios y oficios, conforme al prudente juicio de la autoridad que me ha sido confiada, teniendo siempre como fin el bien de las almas, la restauración de la disciplina y la preservación de la unidad de la Iglesia. DECLARAMOS además que cualesquiera ordenaciones, nombramientos o actos administrativos realizados al margen de la comunión deberán ser examinados y regularizados según el derecho de la Iglesia.
Por último, confiamos este camino de reconciliación a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, y suplicamos al Espíritu Santo que sane las heridas de la división, ilumine los corazones y fortalezca la unidad del Pueblo de Dios. Ordenamos que todo lo aquí establecido tenga plena y estable fuerza, no obstante cualquier disposición en contrario.
